En una sociedad cada vez más preocupada por un estilo de vida activo, cada vez son más las personas que eligen el ballet o danza clásica como la mejor actividad para mantenerse en forma. Porque, aunque tiene fama de ser un estilo de baile muy exigente, las múltiples ventajas que proporciona a nuestro cuerpo compensan con creces cada gota de sudor.

Tan popular se está convirtiendo el ballet que cada vez son más los deportistas, tanto hombres como mujeres, que apuestan por incorporar este tipo de baile a su preparación deportiva. Algunos, como el ex futbolista inglés Rio Ferdinand, afirman que la clave de su éxito profesional es el ballet, con el que consiguió mejorar su flexibilidad, equilibrio y tonificación.

La danza clásica, en la que se basan la mayoría de los estilos de baile contemporáneos, es una buena opción para quienes quieren hacer ejercicio pero detestan el ambiente de los gimnasios tradicionales. Porque el ballet, además de un deporte, también es arte.

Con el ballet, que es un fantástico y completo ejercicio cardiovascular, cambiaremos las pesas y las máquinas por la barra de ballet y los espejos y podremos realizar nuevas rutinas de entrenamiento a base de “pliés”, “relevés”, “arabesques”, “relevés”, “elancés”, estiramientos, giros y saltos al ritmo de la música.

En cada una de las clases de ballet, y según los niveles de las alumnas y alumnos, se trabajan diferentes partes del cuerpo: los brazos, las piernas, los pies y tobillos, los abdominales, los glúteos… que, de manera progresiva, van siendo cada vez más fuertes y firmes.

Porque, frente a otras actividades físicas en las que se corre el riesgo de desarrollar en exceso alguno de los músculos, con el ballet la figura se hace más larga, delgada, tonificada y elegante.

¿Qué beneficios tiene el ballet?

¿Qué beneficios tiene el ballet?

Su principal beneficio para nuestro cuerpo es que tonifica y estiliza la figura. Mientras bailamos ballet no solo ponemos a prueba nuestra musculatura y elasticidad, también trabajamos nuestra postura corporal y el equilibrio.

Todas las cosas buenas que te puede aportar el ballet

El ballet también proporciona una faja abdominal o core sano y fuerte. Esa parte de nuestro cuerpo incluye tanto los abdominales como la parte baja de la espalda (oblicuos, recto abdominal, suelo pélvico, diafragma, multifidus y transverso abdominal) y juega una parte muy importante en nuestra postura, equilibrio y estabilidad.

Otro gran beneficiado de aprender ballet es nuestro cerebro. La concentración en cada movimiento es indispensable, por lo que además de mover el cuerpo también estamos estimulando nuestra mente.

A la tarea de aprender los pasos y posiciones de pies, tobillos, cadera y brazos, nuestro cerebro tiene que calcular el espacio que tenemos para bailar, recordar la coreografía completa y conseguir que nos movamos ritmo de la música. Todo un reto para nuestras neuronas.

Junto a esta mejoría física, también notaremos beneficios a nivel emocional. Como otras actividades físicas, con el ballet nuestro cuerpo segrega serotonina, lo que nos hace alcanzar un estado de bienestar y se reduce el estrés.

Unos positivos avances del bienestar emocional y de la salud mental que comenzarás a experimentar desde las primeras clases de ballet. El resto de beneficios físicos no tardarán en aparecer si acudes regularmente a tus clases de ballet, como las que impartimos en el Centro El Lucero.

Porque, otro de los puntos fuertes del ballet es que nos hace más conscientes de nosotros mismos y nuestros límites, más disciplinados y constantes. Con perseverancia, práctica y dedicación conseguirás sacar en cada clase de danza clásica tu mejor versión.

¿Qué beneficios tiene el ballet?

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